Enero, con «vida propia»

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Por tener el mayor promedio de temperatura mensual, es probable que en la impresión de muchos, en enero llueva poco. ¿Quién no ha escuchado suplicar por lluvias en el primer mes del año, cuando las olas de calor suelen prolongarse varios días? Una cosa es cierta, en enero casi siempre necesitamos agua (porque es el mes de mayor demanda en el sistema productivo). Pero también no es menos cierto que enero es en el promedio histórico, el segundo mes más lluvioso del año. Y en algunas décadas ha sido el primero, como en los 70. No presenta un patrón de comportamiento predecible por eventos niños o niñas.

lluvias enero  A la reciente tormenta de “reyes” suele seguirle una menor entre el 10 y el 12, y luego un salto hasta la última semana de enero, período en el cual no suelen entrar frentes desde el sudoeste. En esos 15 o 20 días es donde claramente se generan las angustias de este mes. Angustia para quienes piden agua y alegría para quienes disfrutan del sol. Esas semanas centrales suelen tener episodios de tormentas aisladas, de características convectivas que se generan en algunos puntos de la región pampeana. Llueven 50 mm en un lugar, y a 10 km ni una gota. Ese tipo de tormentas suelen ser típicas de esas semanas de enero. Este mes no ha sido históricamente “respetuoso” del niño, y tiene su vida propia. En los años niños sus lluvias promedian un 5% menos que la media  histórica, y las mismas presentan un comportamiento tan disímil como en cualquier año neutro.

Enero define buena parte de la suerte económica del país. La histórica sequía del 88/89 dejó sin fondos al gobierno de Raúl Alfonsín y recordamos lo crítico que fue ese año.

Hace menos, en 2008/09 otra sequía descomunal hizo caer en 20 millones de toneladas la producción de soja. Si bien, el buen precio internacional soportó en parte esa caída, el cimbronazo económico se hizo sentir y el gobierno de turno perdió las legislativas de ese año. Lo que pasa con el tiempo meteorológico en enero (y también en febrero) tiene consecuencias que suelen sentirse en la economía del país durante el resto del año.

La campaña viene bien hasta aquí. No se puede decir excelente, porque diciembre pasó factura a cultivos de maíz (especialmente en algunos puntos de nuestra región). La soja, que por su superficie define el 90% del partido que se juega en los campos, tiene hasta acá un buen estado. Empezando a contar desde hoy, los próximos 50 días serán los que determinarán la suerte final de la campaña 14/15.

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