Huracanes… ¿Estamos a salvo?

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Los fuertes vientos forman parte de los eventos meteorológicos que más temor nos causan.

En estos días la televisión invade con imágenes del huracán Matthew que dejó un saldo terrible en víctimas fatales en varias islas caribeñas.

¿En Argentina estamos expuestos a sufrir huracanes?

Si fuese una respuesta puramente matemática podríamos decir NO, pero en la naturaleza esa contundencia suele darse de cabeza con la realidad.

En nuestra región no existen condiciones para que se desarrollen huracanes, para que ello suceda deben darse ciertas características tales como:

La temperatura de la superficie del agua en el océano debe ser superior a 27ºC y la zona de formación es comúnmente el cinturón tropical (entre los 5 y los 15 grados de latitud).

El océano es mucho más frío en nuestras costas. Su máxima temperatura se alcanza en marzo y puede llegar a 22 o 23 grados en latitudes menores a los 35 grados sur. Nuestro mar no posee la temperatura necesaria para generar un huracán.

¿Hay registros de huracanes en el Atlántico Sur? La respuesta es SI. Ocurrió en  marzo 2004 a la altura del estado de Santa Catarina en Brasil.  hurcan-sur

Esos dos principios establecidos para la formación de huracanes son una regla, pero no una regla de oro y pueden existir excepcionalmente huracanes que no se adapten a esos parámetros.temp-oceano-marzo

La temperatura del mar promedio durante marzo nos muestra que en la latitud de Santa Catarina la misma puede llegar a los 26 o 27 grados. Santa Catarina se encuentra a una latitud mayor a los 15 grados (aproximadamente 27 grados sur), pero no sería un caso único la formación de un huracán en esa franja. El siguiente mapa muestra ocurrencia de huracanes en diversas latitudes, aunque los más severos normalmente se dan en el mencionado cinturón tropical.registro-huracanesEl mapa muestra registro y recorridos de tormentas tropicales y huracanes. El Atlántico Sur solo registra el mencionado en el año 2004. Claramente se ve como un hecho excepcional, pero suficiente para no ser contundente y expresar que jamás tendremos otro huracán en nuestros mares.

Los huracanes además de vientos que causan destrozos mayúsculos son acompañados por increíbles cantidades de agua caída en escasas horas. Matthew, que cruzó el Caribe la semana pasada ha dejado hasta 500 mm en algo más de 24 horas en algunas de las regiones afectadas.

Quizás pasen muchas generaciones antes que un huracán pueda formarse en nuestras costas. Por ahora el viento de nuestra región suele venir de una manera más compacta y violenta, como los temibles tornados.

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